14 febrero 2009

Imágenes de la cacería de Bermejo y Garzón



El magistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón y el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, cenaron juntos y estuvieron de montería en plena operación judicial contra el PP. Fue el pasado fin de semana en la provincia de Jaén, en una finca privada de más de 600 hectáreas llamada Cabeza Prieta, situada en el término municipal de Torres, el pueblo natal del magistrado

El propietario de la misma es José Peñas Pérez, empresario con negocios en la industria farmacéutica que vive en Cataluña y que recientemente acudió a Torres para conocer el pueblo natal de sus padres, según fuentes vecinales.

Fuentes del Partido Popular apuntaron que ni Mariano Fernández Bermejo ni Baltasar Garzón se alojaron en los hoteles de la zona. Además, a mediados de la semana pasada el Ministerio de Justicia reservó varias habitaciones en un establecimiento hotelero del lugar, pero finalmente las anuló. Pese a todo, varios vecinos de Torres vieron en este municipio jienense un séquito de coches en los que viajaban el ministro y el magistrado de la Audiencia Nacional.

Nuevos detalles de la finca "La Mimosa"

Se trata de Gerardo Muñoz de Dios. Es el propietario de la finca “La Mimosa” donde Bermejo y Garzón cazaron juntos el pasado 24 de enero. De Dios Muñoz es un destacado notario de la capital e íntimo amigo de la vicepresidenta primera del Gobierno, Maria Teresa Fernández de la Vega. Además, el ministro de Justicia coincidió con el juez Garzón la noche del 29 de noviembre en la localidad de Villamayor en el restaurante Casa Amancio. Aunque algunas fuentes apuntan que cenaron juntos, el dueño del local asegura que ambos estaban en mesas separadas.

Eso sí, el juez Garzón cenó con destacados dirigentes socialistas de Asturias, entre ellos la consejera de Administraciones Públicas. En cuanto a "La Mimosa", la finca está situada a 4 kilómetros de Talavera de la Reina (Toledo) y Muñoz de Dios tiene un 50% de ella.

4 comentarios:

  1. Lo mas grave es que exponen cadaveres como trofeos.
    Eso lo hacian los hompres prehistoricos, hombres salvajes y sin educacion, cuando volvian a sus cuevas y mostraban sus habilides y fortaleza para conseguir comida. Salian solos o en pequeños grupos con algunas armas punzantes contra animales gigantescos.
    Eran festejados porque eso significaba la supervivencia del grupo familiar.
    No mataban por deporte, lo hacian para consumo propio y para salvaguardar su hogar de algun depredador.
    Se ve que tienen familia numerosa estos politicos.

    La ciencia y la tecnologia moderna nos permite tener confort y calidad de vida pero parece que algunos cerebros se mantienen sin evolucionar.

    Te invito a que veas dos videos de distintas evoluciones
    un niño de 11 años
    www.youtube.com/watch?v=MCB4uUJKrCY
    Una niña de 12 años
    www.youtube.com/watch?v=Egxanrjsv3s

    ResponderEliminar
  2. Me gustaría que alguien me explicara cual es la necesidad de acabar con la vida de estos venados. ¿se los van a comer ? ¿pasan hambre el pobre ministro y el juez? ¿pueden pagar 2500 euros para asesinar ciervos y no pueden ir de compras al super ?. Grandes incógnitas pero que dejan al descubierto el "talante de estos dos progres"

    ResponderEliminar
  3. MANUEL VICENT 15/02/2009

    Un ministro de Justicia de cualquier país, de cualquier ideología, con una escopeta o con un rifle de mira telescópica en la mano, apuntando a un ciervo, a un muflón, a un guarro, a un conejo o a una perdiz es una imagen que le deja a uno desarmado. Si encima ese ministro de Justicia es socialista y se deja fotografiar rodilla en tierra agarrado con orgullo a las cuernas de un venado, que exhibe un balazo en la frente, entonces esa estampa resulta tan grosera que no da otra opción que la de salir corriendo en dirección contraria. Juntos, el ministro Bermejo y el juez Garzón han participado en varias cacerías. Puede que lucieran abrigos con fuelles en las axilas y una pluma en el sombrero, que desayunaran migas con chorizo en compadreo con el resto de la cuadrilla, que entonaran a coro la salve de los monteros antes de la matanza. Basta con este pavoneo para merecer la repulsa de gran parte de los ciudadanos, más allá de que trataran o no de apañar algún mejunje judicial entre animales muertos o de que ofrecieran, como membrillos, una baza política a la derecha. Hay que imaginar al ministro de Justicia con el rifle cargado, bien apalancado en el puesto ante un venado, que se ha destapado entre unos arbustos. A través de la mira telescópica vislumbra en primer plano por un instante sus ojos de terciopelo, su belleza, su inocencia y, no obstante, frente a esa armonía de la naturaleza no duda en apretar el gatillo. Entre gran alborozo recibe la felicitación de los secretarios por ese tiro tan certero y luego marca la culata de la pieza ensangrentada con sus iniciales. No posee un espíritu muy fino el ministro Bermejo si no es no es capaz de percibir que los ciervos que mata, miran antes la boca de su rifle llorando. Hay que imaginar también al juez Garzón ajusticiando con propia mano a unos venados, que han sido cebados entre alambradas sólo para que después unos señoritos de pelo ensortijado se den el gustazo de llenarles de plomo la barriga. El ministro Bermejo y el juez Garzón, juntos o por separado, no deberían matar animales, porque el oficio tan delicado de hacer justicia no encaja en una afición tan violenta y antiestética. Es como ver al ministro de Sanidad totalmente borracho. Ése y no otro es el escándalo.

    ResponderEliminar
  4. El ministro de Justicia ha vulnerado la ley, según él mismo ha reconocido. No debería seguir un minuto más al frente del ministerio.

    Bermejo es un cazador furtivo convicto y confeso. Lo de menos ya, siendo importante, es averiguar quién le paga las cacerías en las que se reúne con el juez Garzón. Lo de más es que ha infringido preceptos legales y que no hay, en este caso, presunción de inocencia. Es culpable. Sin la menor sombra de duda. Bermejo es un cazador furtivo. El peso de la ley debe caer sobre el ministro de Justicia. Una comisión parlamentaria tendría que investigar a fondo lo que ha hecho.

    ResponderEliminar

Los comentarios están moderados. En absoluto esto es una medida de censura. Todos los comentarios serán publicados excepto aquellos que contengan graves insultos, amenazas o que por su redacción sean incomprensibles.
Comentarios incomprensibles como esto "aii x diios! no pueden ser tan crueles! xq hacen esoo ?¿? aasoo piensan que es divertido?"

NO serán publicados.